miércoles, 15 de junio de 2016

Ilusión Diluida

Les voy a contar la historia de un tipo llamado Guillermo que dio demasiado de si sin obtener nada a cambio, el era muy bueno con su novia y hacia todo por ella, lastimosamente ella era una persona que no apreciaba lo que hacia el, puede que en su momento el haya sido demasiado tonto como para darse cuenta que ella no valía le pena, pero el seguía ahí, necio como siempre. Llegaban los días en los que cumplía mes con ella y le regalaba miles de cosas, pero ella apenas me regalaba algo insignificante y miserable, poco a poco Guillermo se estaba dando cuenta que esa persona por la que el moría, no valía la pena. Ella estudiaba en la universidad, era una chica muy centrada y Guillermo entendía eso, si ella a veces no tenia tiempo para el, a el no le importaba por que sabia que ella estaba ocupada, pero llegaron sus vacaciones, él le escribía, trataba de buscarla, pero ella aparentemente seguía ocupada y Guillermo no sabia en que, era hora de tirar la toalla. La esperanza seguía en su corazón, se avecinaba la boda de su mejor amigo y obviamente el quería llevar a esta chica que aun parecía especial para el, incluso si él le aviso con semanas de anticipación antes del gran evento, cuando llego el día esta no apareció, fue la gota que rebalso el vaso, él se enojo, nunca lloro y supo que era hora de terminar todo, da la casualidad que tres días después ellos cumplían su cuarto de noviazgo, pero ella ni siquiera en ese supuesto día tan especial, no dio la cara, era hora de terminar todo por lo que Guillermo había luchado. Ese día el intento acercarse a ella para decirle que eso era todo, pero nunca se animo por que con solo verla de lejos le surgía un malestar desde lo mas profundo de sus sentimientos, por mas cobarde que pareciera prefirió escribirle un mensaje con todo lo que sentía y deseándole suerte, a los minutos extrañamente ella respondió diciendo que le perdonara por lo que había pasado, pero el decidió no responder por que no valía la pena. En ese momento se dio cuenta que no había que amar mas allá de lo que la otra persona podía, por que en un juego tan macabro el siempre saldría por el perdedor. 

Buena suerte. 

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