viernes, 9 de octubre de 2015

Sin (Casi) Pagarle al Taxista

Una noche estaba lejos de mi zona de convivencia regular, en un centro comercial de la ciudad que nunca frecuento y esta en un área de "adinerados", estaba por irme pero había demasiado trafico, le pregunte cuando me cobraba por ir a otro centro comercial y este me dijo que por el trafico me cobraría un poco mas de lo usual, le pregunte a que hora se estaría aligerando la afluencia de automóviles, este me respondió que una hora y media después, fui a ver una película, regrese y ya era de noche, volví a buscar un taxi, iba acompañado así que la travesía seria de dos estaciones, el taxista me quería cobrar un ojo de la cara, Q175 (si quieren hacer la conversión... adelante) que al menos aquí en mi país tercermundista es demasiado, ya que dije yo, no iba a quedarme a esperar como un tonto otro taxi, pero se me hacia injusta esa cantidad.

Mientras el taxista manejaba yo le pregunte si nos hacia un descuento, me dio mil excusas, le volví a preguntar y se quedo callado, eso hizo que me enojara y me enoje aun mas cuando vi que agarro una ruta muy distinta a la que nos llevaría mas rápido, mejor me calle y empece a divagar en mi mente que podría hacer para no pagar el taxi después que me fuera a dejar a mi casa. La primera parada seria la de mi acompañante, que es una colonia cerrada, por lo tanto solo había una entrada y una salida... en el mismo sitio, no era un lugar que me beneficiaria en mi plan, así que descarte la posibilidad de esconderme allí sin pagarle al taxista un solo centavo. Dejamos a mi acompañante en la colonia especificada, me despedí y seguimos el camino hacia mi casa. 

Donde yo vivo no es un lugar bonito para ser honestos, mi colonia esta cerca de otras tantas colonias y todas son peligrosas, aunque a mi no me ha pasado nada malo en estos lares... todavía, mi casa esta situada sobre una avenida principal, en la cual las cuadras son relativamente cortas de tamaño, dejando varias intersecciones a la vista, mi plan principal era estacionar en mi casa, bajar lo mas rápido posible del taxi y entrar como un demonio a mi casa, pero eso hubiera develado la ubicación de mi hogar, aparte el taxista en su rabia puede que hubiera roto alguna ventana de mi portón o hacer un gran escándalo que hubiera involucrado a mis odiados vecinos o incluso a la policía, uno nunca sabe hasta que extremo pueden llegar las cosas. 

Otra opción fue una colonia vecina a mi colonia, esta es mas peligrosa y a veces la frecuento ya que allí vive un amigo mio muy cercano, este lugar contiene un sistema de callejones bastante escurridizos en los cuales uno se podría perder, pero una persona que mira "A Prueba de Todo" en el Discovery Channel como yo nunca se perdería en esa jungla de concreto, pero ya era muy entrada la noche, lo que transformaría esos callejones inofensivos de día en alguna clase de trampa, otra opción que se tuvo que descartar. 

Cuando estábamos ya por llegar a mi destino, recordé que cuando le dije donde vivía al taxista, este no sabia o no recordaba donde era exactamente, eso me daba una ventaja, íbamos ya a cruzar hacia la cuadra en donde vivo cuando le dije que siguiera recto y por alguna razón conspirativa del universo había un carro en la esquina estacionado, con sigilo vi hacia los lados asegurándome que no hubieran policías cerca, le dije al taxista que estacionara adelante de ese carro, por lo tanto a la hora de huir este no podría retroceder, me puse muy nervioso, ya llevaba mucho tiempo de no hacer cosas malas y creo que eso hizo que abriera la boca y le dijera al taxista si me iba a hacer el descuento, para serles honesto el taxista era un viejo no atlético que seria fácil de engañar, yo ya estaba afuera del taxi, cuando este se bajo también, no se por que no salí corriendo, mi conciencia me dijo que no lo hiciera, le dije al taxista que solo le daba la mitad de lo que me pedía, que no era ninguna clase de taxi "fino" para cobrarme tanto y tampoco era que yo viviera en hasta la Patagonia para deducir tan alta cantidad, el tipo empezó a tartamudear y a dar mil excusas, yo me puse muy serio, saque dinero de mi billetera y le dije que lo tomara o que si no me iba, que no tenia tiempo para enojarme mas.

El taxista no hizo mas que tomar el billete y una vez lo tomo yo le di la espalda, eso si, todavía alcance a ver que abrió el baúl de su taxi, eso me asusto por que lo mas seguro es que tuviera algún arma de fuego o machete allí guardado, algo me dijo que ni le pusiera atención, iba caminando en ese momento, pero después escuche que habían quebrado un vidrio, eso me precipito y mejor corrí, cruce hacia la avenida de mi casa, con dificultad encontré las llaves, dirigí mi mirada hacia la esquina solo para asegurarme que el taxista no me hubiera seguido y entre con el corazón entre las manos. Tomen esta pequeña historia de ejemplo para la próxima vez que les toque un escenario como el mio, así podrán engañar al próximo taxista que les quiera cobrar un ojo de la cara y restregarle una buena lección por toda la cara. 

Puede que intente hacer esto otra vez algún día. 


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