lunes, 4 de julio de 2016

"Warcraft", los Videojuegos y la Cinematografía

La industria de los videojuegos es uno de los nuevos negocios que hace que todo el mundo gane millones de millones de dolares, ya sea por que se empeñan en que sea el juego con los mejores gráficos existentes, por que es un tonto juego de esos que solo trata de matar a otros tipos con una pistola en un FPS o esos que tratan de que cada vez que mates a alguien salgan chorros de sangre por todas partes, todas estas ideas son aplicadas una y otra vez hasta el cansancio, ya sea con secuelas nada innovativas o plagios descarados de los que nadie se queja por que: "OHH SI GRÁFICAS", pues el mundo del cine es casi igual.

Mientras vivimos en una era de películas basadas en cómics que venden mejor que el sexo, Hollywood ha tratado desde hace mucho tiempo implementar películas basadas en videojuegos en la gran pantalla, las cuales a veces salen bien y otras veces salen muy mal. Uno de los intentos mas recientes por crear una saga fue Prince of Persia and the Sands of Time, donde aparecería nuestro héroe Jake Gyllenhaal, con un presupuesto de 200 millones de dolares y solamente recaudando 330 millones, una perdida y como esa película puedo mencionar la de Super Mario Bros., que no tenia nada que ver con el juego, Doom, que fue una basura, Hitman, otra basura y en otras mas que puedo mencionar que muy pocas veces les va bien en taquilla. 


Warcraft viene a ser otro de esos intentos por hacer que un videojuego popular sea convierta en una franquicia que llene de dinero las arcas de Hollywood, aunque este proyecto fue al menos pensado con anticipación en vez de terminarlo a la carrera, empezando por el director, un tipo llamado Duncan Jones, hijo de David Bowie, en cuya carrera se encuentran joyas como Source Code y Moon, dos joyas de la cinematografía moderna, con el guion del tipo que ayudo a crear el juego Chris Metzen de Blizzard (quienes hicieron Warcraft y un montón de juegos mas). Honestamente nunca he jugado ese adictivo juego que mucha gente idolatra, pero siempre es bueno ver como salen estos experimentos con directores que si han hecho buenos trabajos anteriormente.

La historia trata acerca de una raza denominada como los orcos, quienes resuelven sus problemas a puñetazos y les encanta saquear todo lo que pueden, su honor se basa en demostrar su fuerza bruta siempre que puedan, ellos son parte de otro mundo, un mundo que lastimosamente se ha ido muriendo de poco en poco hasta no dejar nada, el líder de los orcos, un hechicero de mala pinta, es llamado por una voz misteriosa hacia otro mundo al cual toda su raza podrá acceder mediante un portal que funciona mediante la magia que maneja este hechiro, a la cual le llaman la magia vil, que se alimenta de la vida misma.


Así es como la horda de orcos llega al mundo de los siete reinos (suena a Game of Thrones), en donde empiezan a hacer estragos a su paso, los humanos se enteran de esto y ni modo tienen que tomar acción sobre ellos, sin saber que puede ser que uno de los que se encuentra ellos es la voz que los ha convocado su mundo. Ante una raza tan fuerte es difícil derrotarlos, mas con la magia vil de su lado, los orcos quieren tomar cuantas vidas puedan para abrir otro portal hacia su antiguo mundo, para terminar de traer a todos los orcos y terminar de extinguir a todos los demás, formados por clanes con distintos lideres, uno de esos lideres que ven esto como un arma de doble filo es Durotan, un orco honorable que ve como su líder hechicero no ha hecho mas que traer la desgracia a la horda, al cual se le debe poner un fin, con ayuda de su propia horda o con ayuda de los humanos.

La película es hermosa visualmente, puede que estemos hablando de CGI a su máxima exponencia, pero se han tomado el tiempo para poner cada detalle bien posicionado para que te sientas en un mundo distinto al nuestro, me imagino que a los fans del videojuego les gustara eso. Uno de los problemas de la película es la velocidad en la cual pasan los eventos, ya que son muchas las cosas que pasan y las cuales se resuelven a un ritmo muy forzado, la película de por si ya sobrepasa las dos horas, pero creo que debieron extender una media hora mas para que ciertos puntos de la trama no se sintieran tan rápidos, sobre todo en cuando a crear lazos entre personajes que cuando te das cuenta ya se enamoraron o entiendes que tal personaje era amigo de otro.


El principal problema es cuando tratan de relatar el punto de vista humano, por que aparte del actor Travis Fimmel, que lo hemos visto en la serie Vikings, todos los demás humanos son una perdida de tiempo, la mayoría de escenas entre ellos no se sentirás nada que te relacione con ellos, son personajes muy plásticos que solo sirven para rellenar diálogos inservibles, al contrario de los orcos, cuya historia, personajes y misticismo en si te dejan hipnotizado de principio a fin, deseando que hubiera sido mejor tener a estos tipos de personajes principales que a las otras basuras bípedas. Otro punto es que hay bastantes insinuaciones hacia una secuela, tantas que opacan la historia de esta película, problema que sufren otras películas que tratan de apuntarle a convertirse en saga, dar mucha información innecesaria cuando ni siquiera la necesitamos y si ni siquiera sabemos aun si habrá una secuela.

Para mi es una película que deja mucho que desear, de esas que te gustaría que te encantaran y a la vez le encuentras tantos detalles como para aprender a odiarla, ni bien ni mal, todo se queda a medias, veremos si a Universal le parecen bien las ganancias de hacer una secuela y espero tal vez la secuela aprenda de los errores de la primera entrega para hacer un trabajo mejor, que no se preocupen por dar tanta información, que sigan el hermoso detalle del CGI y que aprendan que los orcos por mas feos que parezcan, son mejores que los humanos y que consigan mejor argumento para los humanos también. Eso si muchachines, si van a ver la película en IMAX 3D como yo, tendrán una de las mejores pajas visuales de su vida.

Orcos al poder.


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